Archivo para Junio, 2009
Entrada. Una puerta situada a la derecha del local garantiza que el cliente dé la vuelta a toda la tienda y que esta se vea prácticamente entera desde la calle.
Escaparate. Debe llamar la atención (el precio es fundamental), ser original y tener claridad de ideas. Los expertos aseguran que la cantidad de productos en un escaparate es inversamente proporcional a la sensación de calidad. La rotación y limpieza son básicas para evitar una impresión de abandono. El minimalismo y la escenografía marcan tendencia.
Interior. El cliente entra con una o ninguna idea y termina comprando por impulso. Para estimular esta decisión la tienda, al igual que cada estante, tiene ubicaciones estratégicas. Todo lo que queda por debajo de la cintura y por encima de los ojos es difícil de colocar. Las marcas más conocidas suelen actuar de reclamo y tienen más éxito los productos que se colocan a su derecha que a la izquierda.
Ambiente. La mezcla de colores vivos, música y olores frescos incentiva el gasto especialmente en los departamentos de perfumería, moda y alimentación.
Zonas estratégicas. La entrada del local, el pasillo central y la zona de caja son las áreas clave de una tienda. En la primera se atrapa con ofertas al cliente para que no se marche; la segunda será la más transitada, y en la tercera, donde se generan las colas, se expone al consumidor a una espera en la que puede seguir comprando.
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